Ese pequeño tiene un amigo al cual no abandonaría nunca. Se trata de su mejor colega de cuatro patas al que cambia el agua cuando lo necesita, el mismo con el que pasa horas en el parque jugando y con el que algún que otro día tiene una riña por haber jugado con sus zapatos. Nada que no pueda perdonarse porque, más de un día, sus ladridos le han salvado y su pelo ha recogido alguna que otra lagrima.

Existe una relación única entre los animales y los niños. De hecho, la presencia de un animal en el hogar mejora la calidad de vida de nuestros pequeños y trae consigo más beneficios que desventajas. ¿Quieres saber cuáles son las cualidades que se desarrollan más en los niños que tienen mascotas?

  • Responsabilidad

Los animales en los niños juegan un rol porque son sus mejores amigos y, además, agilizan el proceso de desarrollo educativo y social, ya que les obliga a asumir responsabilidades. Ello hace que aumente su autoestima, independencia y autorrealización en los niños. El hecho de que le ofrezca ayuda y protección a su animal, no le moleste mientras come o duerme, limpie el cuenco de pienso de la comida y a tratarlo con delicadeza; le ayudará en su desarrollo personal.

Fomentar en el hogar una tenencia responsable de animales trae consigo más que beneficios. Lo ideal es adaptar las responsabilidades de los niños con los animales en función de su edad. Actividades simples como que los animales tengan agua limpia y comida pueden asumirlas los más pequeños de la casa. Conforme son más mayores, podrán ir asumiendo más actividades, desde lavarlos a pasearlos.

  • Familiares

Tener un animal en casa es responsabilidad de todos, no sólo de los hijos ni sólo de los padres. Los niños deben aprender que la mascota es un miembro más de la familia, y como ellos, tienen necesidades.

Compartir la responsabilidad y fomentar una tenencia responsable de los animales es un modo de tener una actividad común entre todos los miembros de la familia. Ello hace que el vínculo familiar se alimente, fomentando las relaciones sociales entre todos.

No olvides que es indispensable que haya relación entre el animal y el niño. Si lo apartas, tanto el animal como el niño verán al otro con desconfianza. Permite que se relacionen, tengan responsabilidades que cumplir en su cuidado y, ¡a disfrutar todos en familia!

  • Protección

Los animales fomentan en los niños la responsabilidad y el respeto a los demás, desarrollan la capacidad de cuidar de alguien, pero ellos también sienten algo muy importante: que los protegen y los cuidan.

Los animales no son ajenos a la presencia del pequeño miembro de la familia, alguien más débil y delicado. No cabe duda de que, si los niños crecen junto a ellos, desarrollarán sus habilidades emocionales con más facilidad, ejerciendo la función de estabilizar su conducta, avivar la alegría, paliar con los problemas y las sensaciones de amenaza.

  • Desarrollo emocional

Con su compañía, no existe ningún humano en la tierra que pueda sentirse solo. Los lazos afectivos de los niños con sus mascotas ayudan a superar emociones como el miedo o la tristeza con un simple achuchón.

Los más pequeños buscan a su mascota cuando tienen la necesidad de estar acompañados porque algo le atormente en busca de consuelo, para así aliviar estas situaciones. Ello hace que los pequeños desarrollen las habilidades emocionales que experimentaron con sus mascotas, en sus relaciones sociales.

  • Relaciones sociales

Los pequeños con mascotas tienen más soltura y son menos extrovertidos. Está demostrado que las personas que en la niñez han tenido contacto con una mascota encuentran menos dificultades para mantener una relación interpersonal positiva que otras personas.

El 98% de los niños asegura tener claro que los animales no son juguetes, según un estudio, según el II Análisis Científico de la Fundación Affinity sobre el vínculo entre personas y animales de compañía, en un 60% de los casos los niños asocian al perro o gato con un ‘compañero de actividades y juegos’. De hecho, ocho de cada diez menores de entre nueve y doce años prefieren jugar con su gato o su perro antes que con videojuegos.

  • Empatía

La compañía de animales hace que los más pequeños desarrollen en mayor medida su empatía. Cuando ven que los animales están tranquilos, se relajan con ellos; jugando con ellos pasan sus ratos más divertidos; o cuando los ven inquietos tratan de tranquilizarlos. Esto hace que descubran lo importante que son actos como el respeto hacia los demás, la importancia de cuidar a otros para protegerlos o acompañar para juntos pasar un feliz rato.

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